El Foro de Organizaciones de Periodistas elaboró hace más de diez años un Estatuto del Periodista Profesional para regular de esta forma la profesión, pero el proyecto no ha salido adelante debido, entre otras cosas, a los intereses empresariales que podrían verse afectados si se aprobase un documento, con rango de ley, que diese más importancia a la libertad de expresión del individuo que a la de la empresa y a los intereses de ésta.
Los profesionales de medios de comunicación tan destacados como El País o El Mundo se atienen a la autorregulación, que consiste en que la libertad de los periodistas se complemente con un uso responsable de la misma mediante el establecimiento de una serie de normas que deben cumplir todos los trabajadores del medio. Esta forma de regulación supone un modo de marcar una serie de pautas que debe cumplirse en todo momento.
En una profesión en la que se ponen en juego los intereses de toda la sociedad, sería interesante que el periodista dejara de lado el miedo, el silencio y el conformismo para defender la necesidad de un código específico que haga cumplir la libertad de la que habla el artículo 20 de la Constitución así como la responsabilidad ética de su medio.
David Molina Vázquez.
0 comentarios:
Publicar un comentario