jueves, 7 de abril de 2011

A pellizcos


Ocho horas al día en la redacción mientras cobran cinco veces menos que el redactor que teclea en el ordenador de al lado. No es ficción, es la rutina de muchos jóvenes que trabajan como becarios en los medios de comunicación españoles. Su pesimismo se siente en la cafetería de la facultad, en la conversación que mantienen con su pareja por el móvil de camino a la próxima rueda de prensa y cuando se cruzan con un ejemplar del diario para el que trabajan y resoplan. La euforia del primer contrato deja paso a la realidad de la que intentan escapar, sin éxito, pellizcándose.

Hace dos semanas, en La Casa Encendida, Elsa Fernández-Santos, redactora de El País, abofeteó a los veinte asistentes al Taller de Periodismo Cultural que allí se impartía con la siguiente afirmación: las personas que entran como becarios en el periódico para el que trabaja lo hacen tras haber cursado el Máster de Periodismo del medio, lo que supone un desembolso de 11.300 euros, sin que ni siquiera esto les garantice obtener la plaza para la realización de las prácticas en el diario. Eso o tener ‘contactos’. Sin uno de estos dos requisitos el joven periodista puede darse por perdido.

Corren ríos de tinta sobre la crisis económica que asusta a los que buscan su primer empleo, la sociedad acusa constantemente a la juventud de excesiva desmotivación, pero al mismo tiempo a muchos se les impide desarrollar su creatividad y potencial profesional a base de horarios interminables, horas mal pagadas y ofertas de trabajo que, desde la primera letra, dejan claro que no contarán con los seleccionados tras el periodo de prácticas. Mientras tanto, los que ya están dentro no dejan de pellizcarse, mas no despiertan.

David Molina Vázquez.

lunes, 4 de abril de 2011

Prensa digital: lo que saben las señoras y desconocen los medios

Imagen del usuario de flickr zentolos
“Cada uno se busca las castañas como puede”, le escucho decir a una señora que se cruza en mi camino mientras reflexiono sobre el acceso libre a la información de los medios de comunicación en internet. Sonrío y hago su frase nuestra. Y gratuita. Hace un par de semanas tuvo lugar el Taller de Periodismo Cultural impartido por la periodista Elsa Fernández Santos en La Casa Encendida (Madrid), por donde pasaron varios redactores de El Mundo y El País

Entre anécdotas y consejos para elaborar buenas  críticas musicales, la cuestión de la gratuidad de la información en las versiones digitales de los periódicos fue un tema de debate constante durante la semana que duró el taller. La reacción respecto al tema fue siempre la misma: si se ofrece un valor añadido como el multimedia, que le supone un trabajo extra al redactor y que no se encuentra en la edición papel del medio, no es una locura plantearse la idea de que el usuario tenga que realizar una inversión determinada para obtener información de calidad, algo que – dicen - ya hace El Mundo con la plataforma digital de pago Orbyt. El chiste es que se pida al lector que realice un pago mensual de 15 euros, teniendo millones de sitios donde informarse gratuitamente.

Internet se estudia desde las empresas informativas como una forma de monetizar el acceso de los usuarios entre tanto acceso libre a los contenidos, mientras se acusa al internauta de no querer invertir cuando se le exige un precio desorbitado por una información extra muy pobre, como en el caso de Orbyt. Las castañas las busca uno donde mejor saben y menos cuestan, y eso es algo que los medios parecen no tener claro aún.

David Molina Vázquez.